¡Qué latoso es don Melindre!

Mi armario no es un armario común y corriente. Con sus ruedas de bicicleta me acompaña a todos lados …y hasta sabe bailar. Aunque está viejito, chuequito y despintado, sigue siendo un armario itinerante y todo terreno. Es como el abuelo, divertido y lleno de historias y sorpresas. Don Melindre es muy latoso, siempre está escondido y aburrido. 

Y cuando menos nos imaginamos, nos roba la música. Para poder recuperarla es necesario formar un ejército …¡con los niños del público!  

las llantas viejas del armario han recorrido muchos caminos visitando 

escuelas, teatros, plazas y centros culturales

•Proyecto realizado con beca de Creador Escénico

con Trayectoria FONCA 2017-2019